Al igual que todas las demás profesiones, ser entrenador de un gimnasio requiere de una formación previa. Si bien no es necesaria tanta especialización (académicamente hablando), un entrenador requiere de ciertos conocimientos básicos para desempeñar su profesión de la mejor manera. ¿Quieres ser entrenador de un gym? Esto es lo que debes saber.

Esto es lo primero que debes saber

Primero es importante saber qué hace un entrenador o monitor de gimnasio. Parece muy obvia la pregunta, pero la respuesta no es sólo poner rutinas y verificar que tus se ejecuten correctamente. Mente y cuerpo no pueden separarse a la hora de hacer ejercicio. Por ello, la labor de un monitor de gimnasio va más allá del puro entrenamiento físico.

Ser monitor implica ser capaz de comprender a quien está frente a ti. Debes ser capaz de motivarlo e incentivar una actitud positiva en él mientras se ejercita. Además de ello, tus pupilos te preguntarán sobre alimentación y salud. Aunque eso no quiere decir que te conviertas en nutriólogo, sí es necesario que tengas un mínimo de conocimiento al respecto.

Al tratar con diferentes personas, tendrás que saber organizar tu tiempo, diseñar entrenamientos y probarlos antes de llegar a su aplicación. Así que si pensabas que ser entrenador de gimnasio sólo se trata de poner rutinas, ya vas sabiendo que no, implica un trabajo mayor y conocimiento previo.

¿Cómo certificarme como entrenador de gym?

Primero debes considerar estudios que tengan que ver con el funcionamiento cuerpo cuando se encuentra en movimiento. Una carrera en Deportes o Cultura física, por ejemplo será de gran ayuda si quieres formarte como todo un profesional. Estudiar una carrera no sólo te dará el conocimiento teórico y práctico básico para laborar. También será un buen sustento a la hora de querer avanzar en tu profesión. Una buena preparación te abrirá mil puertas

Como te he mencionado, requerirás de algunos conocimientos básicos de nutrición. Puedes tomar cursos, talleres o diplomados que te permitan ampliar tus conocimientos. Tú sabes que un buen entrenamiento físico siempre debe ir acompañado de una buena alimentación. Aunque no suministrarás dietas específicas y perfectamente calculadas como lo haría un nutriólogo, es útil que cuentes con conocimientos generales sobre los alimentos permitidos bajo un régimen de ejercicio físico.

Si ya decidiste que ser entrenador es lo tuyo, debes certificarte. Para ello, debes investigar sobre las instituciones que ofrecen la certificación y si están acreditadas por las autoridades gubernamentales. Un ejemplo en México es la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos, avalada por la CONADE.

Si quieres saber sobre otras instituciones educativas en México que ofrecen cursos o carreras deportivas, entra aquí.

Sobre certificaciones internacionales, la NCCA puede ser una opción.

Lo más importante de ser entrenador es que sientas pasión por ello y lo complementes con una buena preparación. Así tendrás mayor credibilidad con los demás.

Si quieres saber cómo podemos ayudarte, visita el sitio web de WellTalent y nuestro blog, donde encontrarás mucha más información.